La actual alimentación, abundante en azúcares y harinas refinadas, sumada al estrés predominante en nuestros días son los responsables del “déficit” de la molécula que garantiza, entre otras cosas, el equilibrio en el ánimo. ¿Las consecuencias? Compulsión, obesidad, depresión, ansiedad. La buena noticia es que el cuadro es reversible
Desde hace años, en los EEUU se [...]
