Fructosamina y Riesgo de Fractura de Cadera

Un bajo nivel sérico de fructosamina, que puede reflejar fragilidad o desnutrición, tendría utilidad como indicador clínico para identificar mujeres con mayor riesgo de desarrollar fracturas de cadera.
La fructosamina se forma por glicosilación no enzimática de proteínas plasmáticas, especialmente albúmina. La elevación del nivel de fructosamina refleja un inadecuado control de la glucemia durante las dos o tres semanas precedentes y, por lo tanto, puede utilizarse en el monitoreo de la diabetes.
El nivel de fructosamina puede reflejar el estado nutricional, debido a que a medida que desciende el nivel de proteínas, desciende en forma paralela el nivel de fructosamina. Como la desnutrición calórico-proteica es un riesgo conocido de desarrollo de osteoporosis, los autores establecieron la hipótesis de que el descenso en el nivel de fructosamina podría ser un marcador de utilidad para predecir riesgo de fracturas. Por lo tanto, los investigadores analizaron la relación entre el nivel de este marcador y la incidencia de fracturas vertebrales y de cadera en el contexto del estudio de Fracturas Osteoporóticas (SOF) por comparación del nivel basal de fructosamina en mujeres que posteriormente desarrollaron fracturas versus controles.
Se incluyeron 9704 mujeres ambulatorias de 56 años mayores, entre 1986 y 1988. Las mujeres fueron seleccionadas en cuatro centros participantes de Estados Unidos. Se excluyeron varones y mujeres de raza negra (debido a su baja incidencia de fracturas osteoporóticas) y mujeres que habían sido sometidas a reemplazo bilateral de cadera o que no podían caminar sin ayuda.
En todas las participantes se extrajo sangre entre las 9 y las 14 horas para la determinación basal. Las mujeres habían recibido un desayuno liviano y libre de grasas para prevenir la lipemia. Los sueros se conservaron a -190°C hasta su análisis en el Instituto de Investigación Biomédica de Rockville. Las muestras se mantuvieron congeladas en promedio, 6.3 años antes de su análisis.
El nivel de fructosamina se estableció por una técnica estándar de colorimetría, la cual se basa en la capacidad de las cetoaminas de reducir el azul de tetrazolio a formazán, en medio alcalino. Las proteínas totales y la albúmina se determinaron por electroforesis.
Se indagó la aparición de fracturas mediante correspondencia cada 4 meses y por controles periódicos. Se realizó estudio morfométrico anterior, medio y posterior de los cuerpos vertebrales mediante radiografía y se identificaron las fracturas vertebrales por comparación con los estudios basales. Las fracturas incidentales se definieron por al menos una disminución del 20% y de 4 mm en cualquiera de las tres alturas vertebrales.
Se determinó densidad mineral ósea en calcáneo y se estableció, mediante un cuestionario, el estado funcional de las participantes.
Durante el período de seguimiento, 332 mujeres desarrollaron fractura de cadera. Entre ellas, los autores eligieron, en forma aleatoria 88 casos y de igual forma, 276 controles. En el grupo de las 389 mujeres quienes desarrollaron fracturas vertebrales nuevas se seleccionaron 85 casos.
Las mujeres que desarrollaron fracturas con posterioridad fueron de mayor edad, de menor peso y presentaban menor nivel de albúmina y de densidad mineral ósea en relación con las controles.
La distribución del nivel de fructosamina fue aproximadamente normal con valores que oscilaron desde 196 utmol/l a 406 utmol/l, con un nivel promedio de 256 a 260 utmol/l.
Los investigadores no encontraron una asociación estadísticamente significativa entre el nivel de fructosamina como variable continua y el subsiguiente riesgo de fractura de cadera o vertebral. Sin embargo,
se observó un claro efecto umbral. Así, las mujeres con un nivel de fructosamina muy bajo (inferior a los 223 utmol/l) tuvieron un riesgo tres veces mayor de desarrollo de fractura de cadera, en comparación con otras mujeres. Tal asociación permaneció sin cambios después del ajuste por antecedentes de diabetes.
El antecedente de hábito de fumar, el estado funcional, las caídas en los primeros tres años de seguimiento, masa muscular libre de grasas y el nivel de albúmina plasmática, disminuyeron, en forma leve, la asociación entre el nivel de fructosamina y el riesgo de fractura, aunque permaneció significativa. Sin embargo, después del ajuste según la combinación de estas variables, la asociación disminuyó en forma sustancial y dejó de presentar significancia estadística.
El nivel de fructosamina no se correlacionó con la densidad mineral ósea del calcáneo, aunque, después del ajuste correspondiente, las mujeres con niveles bajos de fructosamina aún presentaron un aumento de 2.7 veces en el riesgo de fractura de cadera.
Los investigadores encontraron que, a diferencia de lo observado en asociación con la concentración de fructosamina, la concentración de albúmina en los niveles inferiores exhibieron un riesgo aumentado, aunque no significativo, de fractura de cadera.
En forma similar, las mujeres con concentración de fructosamina por debajo de 223 utmol/l presentaron un ligero aumento en el riesgo de fracturas vertebrales, aunque no mostró nivel estadístico. Esta asociación no se afectó al efectuar el ajuste por antecedente de diabetes. El efecto del antecedente de diabetes se analizó separadamente y los autores observaron que, después del ajuste por edad, peso, y utilización de estrógenos, aquel no se asociaba con aumento del riesgo de fracturas de cadera o vertebrales.
En conclusión, los autores encontraron que las mujeres con nivel muy bajo de fructosamina (por debajo de los 223 utmol/l) tenían un riesgo tres veces mayor de desarrollar fractura de cadera. La determinación de este marcador podría constituir, en opinión de los autores, una forma más para predecir el riesgo de estas fracturas, independientemente de la densidad mineral ósea.
NOTA: Recomendamos que tome este artículo de manera informativa, ante cualquier síntoma que usted o sus conocidos padezcan concurra a su médico. “Ninguna información suplanta el examen minucioso del especialista”.







Saludos Colegas !!
Muy interesante y útil el articulo !! Felicitaciones !!
Cuales han sido los resultados en la práctica médica diaria ??
Por favor lean este articulo:
http://www.the-scientist.com/2010/10/1/52/1/
Es también información valiosisima !!
Un abrazo
Att
Juan Manuel Martínez Méndez MD