Publicidad

Composición sanguínea

Composición sanguínea

Composición sanguínea

La sangre está constituida por una parte líquida “el plasma” y una parte sólida “los leucocitos y elementos formes: hematíes y plaquetas, que en su conjunto importan aproximadamente el 45% de la masa sanguínea”.

Los hematíes o eritrocitos derivan de los eritroblastos; la eritropoyesis en el adulto tiene lugar en la médula ósea, en donde los precursores eritroides encuentran el microambiente adecuado para su perfecto desarrollo.

El hematíe o eritrocito es el elemento más maduro de la eritropoyesis y su misión fundamental es la captación de oxígeno y su transporte a los tejidos.

Los eritrocitos son elementos anucleados, de color rosado y de forma redondeada u oval, con una depresión o zona más clara en el centro. Podrían considerarse como unos pequeños sacos repletos de hemoglobina con muy pocas organelas. Pueden contener moléculas de ferritina aisladas o englobadas en una unidad de membrana, en cuyo caso reciben la denominación de siderocitos. Al corte transversal tienen una forma de disco bicóncavo, con un diámetro que oscila entre 7 y 7,5 mm y un espesor de 2 mm. Las características de su coloración se deben a la riqueza y distribución hemoglobínica de su interior, a su tamaño y forma. La forma de disco bicóncavo pone de manifiesto un exceso de superficie en relación con el volumen, lo que asegura una gran deformabilidad que permite a los hematíes atravesar sin mayores dificultades la microcirculación de los diferentes territorios, especialmente el esplénico. Las alteraciones de la forma, del contenido hemoglobínico (fig. 219.1 ) y del tamaño (fig. 219.2 ) de los hematíes pueden observarse estudiando con detenimiento la sangre periférica tras su tinción panóptica y en zonas correctamente extendidas, siendo esta observación de gran utilidad en el diagnóstico de diversas hemopatías. Con todo, la metodología ideal para el estudio de la forma eritrocitaria es la microscopia electrónica de barrido, ya que con ella los artefactos técnicos se reducen al mínimo.

El recuento de hematíes, la concentración de hemoglobina y el valor del hematócrito son de conocimiento imprescindible en la evaluación de cualquier enfermedad eritroide. Estas tres medidas cardinales se usan asimismo para obtener los índices eritrocitarios: volumen corpuscular medio (VCM), hemoglobina corpuscular media (HCM) y la concentración media de hemoglobina en el eritrocito (CMHC), que se han comentado en otro apartado (v. Índices eritrocitarios).

NOTA: Recomendamos que tome este artículo de manera informativa, ante cualquier síntoma que usted o sus conocidos padezcan concurra a su médico. “Ninguna información suplanta la revisación minuciosa del especialista”.

Compartir:
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google

Hace tu Comentario

 

 

 

Puedes utilizar estos HTML tags

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>