EPOC: Entrenamiento muscular inspiratorio

La disminución de la capacidad física que presentan los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) se debe a la limitación ventilatoria que, en parte, deriva de la desventaja mecánica en que se encuentran los músculos inspiratorios por la hiperinsuflación pulmonar. Por esta razón se ha planteado que el entrenamiento muscular inspiratorio (EMI) al aumentar la fuerza de estos músculos puede aumentar la capacidad ventilatoria y, secundariamente, la tolerancia al ejercicio. Los resultados comunicados al respecto han sido contradictorios. Ello se debería, en parte, al uso de sistemas de EMI que no aseguran la mantención de la carga de entrenamiento porque emplean resistencias dependientes del flujo sin controlar el patrón respiratorio. Este problema no ocurre con los sistemas de tipo umbral que permiten mantener una misma carga dentro de un amplio espectro de flujos. Nuestra hipótesis fue que el EMI con carga umbral puede mejorar la capacidad de ejercicio a través de sus efectos positivos sobre la función de los músculos inspiratorios. Con este propósito estudiamos sus efectos sobre la disnea, la capacidad para caminar y el costo metabólico del ejercicio.
Estudiamos a 20 pacientes con EPOC avanzada en etapa estable con edades de entre 56 y 76 años y FEV1/FVC 36±2% (X±ES), que fueron entrenados con una válvula de tipo umbral (HealthScan products Inc., NJ, USA) usando aleatoriamente una carga correspondiente a 130% (grupo 1) o 10% (grupo 2) de la presión inspiratoria máxima (PIMax). Este último fue considerado grupo control. Los pacientes se entrenaron en su domicilio, por 15 minutos dos veces al día durante 10 semanas, y fueron controlados una vez por semana en el laboratorio para evaluar la PIMax y asegurar la mantención de la magnitud de la carga. Los criterios de inclusión fueron: estabilidad de la enfermedad durante las actividades de la vida diaria, FEV1 era menos de 60% y ausencia de cualquier enfermedad que pudiera interferir con la capacidad de ejercicio.
Antes del EMl los pacientes fueron estudiados en diferentes ocasiones durante 4 semanas para obtener los valores basales.
Durante el período de estudio se mantuvo tratamiento broncodilatador en los dos grupos de pacientes y se administraron antibióticos durante las infecciones. La presión inspiratoria máxima fue medida al nivel de CRF en forma semiestática y registrada en un inscriptor lineal. La disnea se evaluó en condiciones basa les empleando la escala de Mahler y cols. El efecto del EMI se evaluó con el índice de transición de la disnea que califica con números positivos la mejoría y con negativos, el deterioro. Los cambios en la tolerancia al ejercicio se evaluaron registrando la distancia que el paciente podía recorrer en 6 minutos y con una prueba de ejercicio progresivo en bicicleta ergométrica. Durante el ejercicio se midió y se registró continuamente la ventilación minuto (VE), el consumo de (V02), la frecuencia cardíaca y la saturación arterial de 02. Se evaluaron los cambios en VE y V02 con la carga máxima de ejercicio y con 75 kpm, carga que todos los pacientes pudieron tolerar. El esfuerzo respiratorio se evaluó durante la caminata en 6 minutos y durante el ejercicio, utilizando la escala psicofísica de 80rg.
La PIMax aumentó significativamente en ambos grupos, y si bien el aumento fue mayor en el grupo entrenado con la carga mayor (6.8±0.48 kPa a 9.2±0.54 kPa VS. 6.4±0.47 a 7.6±0.48 kPa en el grupo 2) la diferencia entre ambos grupos a las 10 semanas de entrenamiento no alcanzó significación estadística.
Este estudio forma parte de una línea de investigación sobre el efecto y posibles mecanismos de acción entrenamiento muscular inspiratorio en pacientes EPOC avanzada. Hasta el momento el EMI (entrenamiento muscular inspiratorio) continúa etapa de investigación, porque los resultados comunicados han sido contradictorios. Un metaanálisis publicado en 1992 no demostró, en general, ventajas entrenamiento muscular inspiratorio sobre los grupo control. Este estudio, sin embargo, incluyó un número importante de trabajos en los que se emplearon resistencias inspiratorias, dependientes del flujo, sin controlar el patrón respiratorio. Analizando separadamente aquellos estudios en los cuales se empleó una carga de resistencia con control del patrón respiratorio o cargas umbrales, se observaron efectos positivos significativos mayores que en el grupo.
Hasta el momento se desconoce cuál es la carga de entrenamiento.
NOTA: Recomendamos que tome este artículo de manera informativa, ante cualquier síntoma que usted o sus conocidos padezcan concurra a su médico. “Ninguna información suplanta el examen minucioso del especialista”.







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