Trasplante de órganos: Un gran problema social
March 26th, 2007 por Medico
El problema va más allá de lo que a menudo se ve en los medios de comunicación que son padres ó familiares angustiados, luchando hora tras hora para conseguir ese órgano que le de esperanzas de vida a sus seres queridos, a sus hijos…
El enfermo y todo su entorno sufre de todo tipo de complicaciones y la pelea es mayor que la que sólo es visible a los espectadores. Además del daño y dolor afectivo por el que tienen que pasar, se suman conflictos laborales y vínculos sociales alterados.
Los familiares de los afectados y los afectados mismos, según el estudio, en general terminan abandonando sus trabajos en relación de dependencia para empezar los trámites de una jubilación anticipada por invalidez.
Esto lleva a una disminución del ingreso mensual y a la imposibilidad de reinsertarse laboralmente, aunque deben hacerlo ya que es la única forma de conservar la cobertura social.
Los pacientes que pueden seguir trabajando se ven afectados por “el estigma de la enfermedad”: hay ausentismo laboral y disminuye el rendimiento.
ALTERACIÓN DE LOS VÍNCULOS:
Se observó que la vida doméstica es notablemente modificada. A medida que la enfermedad avanza se alteran los lazos familiares y aparecen conflictos entre los distintos miembros de la familia ya que la presión por la patología se vuelve muy difícil de manejar.
Se alteran las relaciones con las amistades y aparece la discriminación, lo que aumenta las tensiones en la familia y la inestabilidad emocional.
También se vió que aparecen nuevos vínculos que con el pasar de los meses se vuelven muy importantes para el enfermo, como son las relaciones con el equipo médico que los atiende a diario, enfermeras, personal de diálisis, asistentes sociales, etc.
ANTES Y DESPUÉS:
Los pacientes encuestados dijeron con respecto a este cambio radical de situación social, familiar, espiritual; que antes de enfermarse la mayoría pensaba “no va a pasarme a mí”, luego de que enfermaron se comenzaron a sentir dependientes totalmente de la situación, tras lo cual su discurso cambió a “soy débil” “yo no puedo seguir”.
PAPEL DEL ESTADO:
Este país carece de políticas sociales que contemplen que una persona sin recursos, una vez trasplantada, vuelve al medio del que egresó.
Esto produce complicaciones en la recuperación del enfermo ya que necesita de mejor calidad de vida para poder superar la patología. Y por supuesto no la tiene.
“El sistema de trasplantes está armado para prolongar la vida de cualquiera que lo necesite; pero hay que preguntarse por las condiciones en las que vive este sujeto, porque su salud está fuertemente vinculada a ellas”.
-
ESTADÍSTICAS EN ARGENTINA
Actualmente, en Argentina hay 8.288 personas en lista de espera para recibir un órgano o tejido. De éstas, 1.391 residen en la provincia de Córdoba, que ocupa el segundo lugar después de Buenos Aires, con 3.712. Según el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai), el país experimentó un incremento progresivo en el número de transplantes entre 1995-2005. La cifra pasó de 772 intervenciones a 1.196
FUENTE: Hoy la universidad, periódico universitario (año 2006).
Articulos Relacionados
Esta entrada fue publicada el Monday, March 26th, 2007 at 11:55 pm y está clasificada bajo Noticias Medicina,Articulos Medicina,Blog Medico. Puede hacer un seguimiento de los comentarios de esta entrada gracias al feed RSS 2.0 . Puede dejar un comentario, o enviar un trackback desde su sitio.


