Fumador Pasivo

La persona expuesta al Humo de Tabaco Ambiental (HAT) tiene más riesgo de sufrir enfermedades por inhalar el humo del tabaco.
Desde 1986, cuando se publicó el primer reporte que evidenciaba los riesgos del fumador pasivo, comenzaron las campañas para evitar la exposición de los que no fumaban. Ya no era una cuestión de molestia, pasó a ser una cuestión de salud.
Las investigaciones mostraron que las personas que convivían en un ambiente con humo o trabajaban expuestas al humo, presentaban un riesgo cercano al 30% de padecer cáncer de pulmón e infarto agudo de miocardio.
Una de las primeras medidas fue separar ambientes, pero claramente esto no fue de utilidad, ya que el humo no permanecía en el sector fumador. Por lo tanto se implementaron leyes que garantizaran espacios 100% libres de humo, que ayudan a evitar el riesgo.
¿Cómo se explica esto?
El Humo de Tabaco Ambiental surge de la suma del humo que sale del cigarrillo encendido y de lo que exhala el fumador al fumar activamente.
Ese humo contiene 4000 tóxicos reconocidos, de los cuales 60 son agentes cancerígenos, sumado a la Nicotina y monóxido de carbono. Cuando una persona inhala en forma continua e involuntaria estos tóxicos, aumenta el riesgo de enfermarse. Los fumadores activos tienen mucho más riesgo que los pasivos, pero estos últimos tienen más riesgo que los que no están expuestos al humo.
En Argentina mueren anualmente 6000 personas que no fuman y están expuestas al HAT. Algunos estudios muestran que el 75% de los no fumadores se encuentra expuesto al humo de tabaco. Esto muestra que no estamos protegidos.
Las poblaciones de riesgo, son principalmente los niños: aumentan las posibilidades de presentar ataques de asma, bronquitis, otitis media y muerte súbita del recién nacido. Las embarazadas, también tiene riesgo. Una de las mayores preocupaciones es el retardo de crecimiento intrauterino, es decir, bebés que crecen menos que lo que deberían (durante el embarazo) por el menor aporte de oxígeno. Aquellos pacientes cardíacos, también deben cuidarse del Humo Ambiental del Tabaco. Las alteraciones de coagulación que generan los tóxicos pueden desencadenar un nuevo evento cardiaco. La exposición circunstancial es preferible evitarla a fin de preservar la salud.
A tener en cuenta: Los lugares de trabajo deben ser 100% libres de humo; en los hogares no alcanza con fumar en un ambiente y no en otro, o ventilar el ambiente, es necesario fumar fuera de la casa; los lugares públicos, como los restaurantes, si desean y tienen espacio para sector fumador, lo deben realizar en un espacio independiente, aislado y con sistema de ventilación propia.
Por último: generar ambientes libres de humo no genera pérdidas económicas sino todo lo contrario.
En otros tiempos podíamos solamente decir que el humo nos molestaba, ahora podemos decir a ciencia cierta que no sólo nos molesta sino que nos enferma.
Fuente: Sensibilidad







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