Diversas causas de mortalidad en España

Está claro que no es cosa del azar. Si lo fuera, la distribución de las enfermedades sería uniforme en la región. Y no es así, como demuestra el Atlas de mortalidad y desigualdades socioeconómicas en la Comunidad de Madrid . Hay zonas que aparecen cubiertas de color rojo siguiendo patrones muy concretos. Son acumulaciones de casos, barrios o pueblos en los que el riesgo de muerte es muy superior a la media. Y hay una pauta que se repite, machacona: el sur sale peor parado. El sureste, en concreto.
Es así para el sida, la cirrosis hepática, el cáncer de laringe, la enfermedad crónica de vías respiratorias, el cáncer de estómago… ¿Qué lo explica? El epidemiólogo Javier Segura, uno de los autores del atlas, apunta a varios factores: los estilos de vida (dieta, tabaquismo…), el grado de acceso a la sanidad, las exposiciones laborales, las ambientales (tráfico, industrias contaminantes). Pero todas ellas, al final, se resumen en una: la situación socioeconómica.
Los investigadores han comprobado que, para la mayoría de las enfermedades, a menos recursos, más riesgo de muerte. El nivel socioeconómico explicaría, según los expertos, la distribución de zonas de riesgo para las principales causas de muerte en la región. En hombres, el cáncer de pulmón. En mujeres, las enfermedades cerebrovasculares (ictus). Las dos golpean más en el sur de la región. Aún más evidente es el patrón de la mortalidad por diabetes, una mancha roja muy compacta que se extiende por el cinturón sur.
La relación entre la situación socioeconómica y la mortalidad es lo que los expertos llaman gradiente social positivo o directo: a menos recursos, más riesgo de morir. “Llama la atención la magnitud de la desigualdad social del riesgo de morir en el caso del sida”, destaca Segura, uno de los autores del estudio. “Los hombres que residen en las secciones más desfavorecidas tienen más de cinco veces más riesgo de morir que los de las más privilegiadas”. El atlas dibuja “los territorios donde golpeó más intensamente la lacra de la droga, y donde siguieron muriendo de forma prematura un número importante de madrileños entre 1996 y 2003″.
Los mapas que han elaborado los epidemiólogos describen la distribución geográfica de la mortalidad por sección censal (1.400 habitantes de media), sexo y causa de muerte a partir de los fallecimientos de un periodo amplio (1996-2003). Usar la unidad de información censal más pequeña disponible les ha permitido contar con una medida muy homogénea en términos socioeconómicos, mucho más que los distritos o las áreas sanitarias. Así es como han podido estudiar tan al detalle la asociación estadística entre el riesgo de morir y el nivel social y económico.
Para poner a prueba la hipótesis de que las zonas más deprimidas presentaban mayor mortalidad, los investigadores crearon un “índice de privación” a partir de varios indicadores: tasa de desempleo, de trabajadores manuales, asalariados eventuales, educación insuficiente… A cada sección censal le correspondía un valor numérico según ese índice. Las ordenaron, las agruparon y resultó que, en el caso de los hombres, las zonas con peores condiciones socioeconómicas tenían un riesgo de muerte un 50% superior a las más ricas. Entre las mujeres, del 16%.
Los especialistas médicos también explican así las diferencias en mortalidad que se aprecian en los mapas:
- Enfermedad cerebrovascular. Principal causa de muerte en las mujeres. El riesgo se concentra en el sureste: Arganda, Aranjuez, Coslada, Navalcarnero… “Cuanto menos nivel económico mayor mortalidad cerebrovascular. Eso puede deberse a que al menor nivel económico corresponde menos cultura sanitaria, menos control de los factores de riesgo vascular, peor dieta, más tabaco, más alcohol y menos ejercicio físico”, explica Jaime Masjuan, coordinador del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Española de Neurología.
El especialista apunta a otra hipótesis que, asegura, “habrá que tener muy en cuenta en futuros estudios”. Las unidades de ictus (IU), atendidas por neurólogos especializados, “no están uniformemente distribuidas ni en la Comunidad de Madrid ni en España”, asegura. “Aunque hay un Plan de Atención al Ictus en Madrid, según el que todos los pacientes con ictus de menos de seis horas de evolución deberían ingresar en una de las seis unidades de Madrid, muchas veces esto no es así, y los pacientes se quedan en hospitales de la periferia donde no hay neurólogos de guardia ni IU”, subraya. La atención especializada del ictus “ha demostrado claramente que disminuye mucho la mortalidad y las secuelas”, concluye.
- Cáncer de tráquea, bronquios y pulmón. Es la enfermedad que mata a más hombres madrileños, según el último Informe del estado de salud de la población, de 2007. Y la culpa, en gran parte, es del tabaquismo. “En el mapa vemos la distribución típica del consumo de tabaco, que se concentra en las zonas más desfavorecidas. Además, el de peor calidad. Ocurre algo parecido con el alcoholismo”, explica Ramón Moreno Balsalobre, experto en cáncer de pulmón de la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica. Los distritos sanitarios con más exceso de mortalidad por esta causa son Vallecas, Centro, Usera, San Blas. Y destaca, fuera de Madrid, un punto rojo: Parla. Al experto le llama la atención que, en las mujeres, el patrón es el contrario: más mortalidad en los distritos de Salamanca, Retiro, Chamberí. Fuera de la capital, en Majadahonda. “Hace 20 o 30 años, las mujeres que fumaban eran las que tenían recursos económicos”, explica. Pero se pregunta si las mujeres del sur no estarán infradiagnosticadas de estas dolencias.
Fuente: El País.Com







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